7 de enero de 2010

Me iluminaste

Sin prisa pero sin pausa,
Sin bulla, sin silencios,
Sin esperarte ni pensarte.

De repente, de la forma más sorpresiva llegaste a mi vida.
Llegaste cuando menos te esperaba,
cuando mi vida era un total caos,
de mente cuadrada,
con decisiones, depresiones y sinsabores.

No creía en nadie,
tampoco quería creer,
y llegaste, apareciste,
sonreiste y me viste.

Llegaste tú,
con una sonrisa natural,
con un hola espotáneo,
un te quiero sin aviso,
y un beso robado.

Y sin tener mucho apuro,
simplemente me iluminaste.

Paty Vega
Mayo, 2008