25 de marzo de 2010

24 de marzo de 2007

Tres años se cumplen desde aquel primer encuentro,
una noche imprevista, una noche sin avisos, una noche con su amanecer.

Fue un mucho gusto, que se convirtió en un desayuno.
Una copa de vino, que se convirtió en horas.

Un momento que planeaba ser solo eso, un momento.
Un par de minutos y segundos para un simple encuentro.

Tres años han pasado, y sigo viviendo y recordando aquel día.
Cuántas lagrimas, y cuántas, pocas, pero recordadas sonrisas.

Tanta entrega, tanta pasión tanto perdón.
Tanta vida y tanto dolor.

Y aun así….
Cuando creo que mi piel deja de oler a ti,
tu perfume me recuerda que aun estás aquí.
Cuando creo que te he olvidado, apareces,
Cuando mi vida toma rumbo,
El timón se desvía hasta tu cuerpo.

Lo intenté, Dios es mi testigo que te busqué,
Una y mil veces te esperé,
Y muchas más te perdoné.

Hoy, tres años han pasado,
Y se llena una nueva copa de vino.
Esta no lleva tu nombre,
está llena de futuro.

No hay comentarios: