4 de marzo de 2010

Veinte minutos

Se hace inevitable respirar tu nombre.
Tu perfume queda impregnado en mi piel
hasta un próximo y lejano encuentro
que nos volvemos a ver.

Sólo verte, deja la imagen perfecta para soñar contigo.

Quiero pedir más.
Quiero gritar más.
Quiero gemir más.

Ese abrazo, ese beso, esa caricia,
todo condensados en veinte minutos a escondidas.

3 Marzo 2010

No hay comentarios: